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Contribución de solidaridad: una oportunidad para trabajar en la formación

 

Foto: FK Zira

Foto: FK Zira

Muchos clubes a nivel mundial se frotan las manos cada vez que alguno de sus futbolistas -los que pasaron por sus canteras o fuerzas básicas- tienen la posibilidad de fichar por otro club, sin importar el tiempo transcurrido desde su paso por el equipo formador.

En El Salvador esta es una práctica poco conocida o explotada. En su mayoría los equipos no tienden a formar futbolista como una estrategia deportiva, la cual podría generar mejores elementos para el equipo profesional y poder tener réditos económicos en el futuro, si los jugadores logran destacar y ser transferidos a mejores ligas.

En la actualidad, la inmensa mayoría de equipos de las ligas más poderosas tienen la capacidad de hacerse más fácil de un futbolista ya formado pagando su clausura de rescisión y evitar así lidiar con 8, 9 o 10 de años de trabajo formativo.

Ante esto, la FIFA obliga a todos los clubes del mundo a que en cualquier transferencia los clubes que formaron a dicho jugador se vean beneficiados con un porcentaje de esa venta por haber sido parte de la formación del futbolista.

¿Qué es la Contribución de Solidaridad?

Se puede describir como un incentivo para los equipos formadores a seguir manteniendo esa filosofía e inyectar recursos para seguir fortaleciendo el trabajo de base.

Esta contribución de solidaridad se realizará proporcionalmente, en función del número de años que el jugador ha estado inscrito en cada club durante las temporadas comprendidas entre la edad de 12 y 23 años”, según detalla el capítulo 1 del anexo 5 del reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA.

¿Cómo aplica o se distribuye?

En total esa contribución representa el 5 % de la transferencia total, que se detalla así: “Si el jugador estuvo entre sus cumpleaños 12 y 15 en un club, ese equipo recibirá el 0.25 % del total del traspaso por cada uno de esos años. La cifra sube a 0.5 % entre los cumpleaños 16 y 23”.

La inquietud por conocer sobre los beneficios de formar jugadores vino tras la confirmación del fichaje de Nelson Bonilla por el CD Nacional de la liga portuguesa. El internacional salvadoreño logró un salto de calidad en su carrera deportiva, después de tener una temporada sobresaliente en el Zira de la Premier League de Azerbaiján.

Los beneficiados directos de este traspaso serían todas las escuelas, academias y el mismo Alianza FC, que verían compensado todo el trabajo realizado por el jugador. El equipo capitalino tuvo a Bonilla entre los 17 y 23 años, antes de ser transferido al Viitorul de la Liga 1 de Rumania.

La etapa de formación del delantero entre los 12 y 16 años debería estar registrada por cada una de las escuelas o academias, las que tuvieron al hoy jugador de la Liga NOS en esos años.

En otros países se invierten en software para llevar control de cada uno de los jugadores, en el caso de escuelas o academias, para poder demostrar ante los clubes (compradores) y FIFA, la autenticidad de su contribución para la formación del futbolista fichado.

Si nos basamos en la información publicada por el sitio alemán Transfermarkt –informa sobre transferencia y valor de mercado de los jugadores- el traspaso de Nelson Bonilla al fútbol portugués fue de 100 mil euros, aunque la misma página pone al internacional con un valor de mercado de 550 mil euros.

Para realizar el ejemplo de cuanto sería la cantidad por contribución de solidaridad ocuparemos la cantidad de 100 mil euros. La transferencia de Bonilla aportaría a su club formador y a todas aquellas academias la cantidad de 5 mil euros, la cuales se debería repartir según la cantidad de años que estuvo entre los 12 y 23 años.

Algunos pensaran que puede ser poco el aporte, pero si la idea sería formar futbolistas de calidad en el futuro podría haber una oportunidad importante para seguir recibiendo contribuciones, ya que sin importar la edad siempre que haya una transferencia se pueden reclamar dicho tributo.  Solo pensemos que un equipo pueda tener como mínimo 10 futbolistas, los cuales pasaron por su etapa de formación y son de calidad pueden garantizar tener ganancias importantes, para así financiar los procesos formativos en el futuro.

Pero me surge la duda si la apuesta vaya en el sentido de fortalecer los procesos formativos de los equipos, los cuales debería ser un estilo de vida para intentar cambiar nuestra realidad futbolística de los últimos años. Quizá la decisión tomada la semana pasada por parte de la Primera División de quitar la regla de obligatoriedad de alinear por lo menos 45 minutos un jugador juvenil sea un retroceso para el desarrollo de los jóvenes, aunque se tengan reservas o categoría sub 17.

Uno de los paradigmas del fútbol en la actualidad parece centrarse en la formación de jugadores, los cuales siempre por las medidas de la FIFA darán más rédito en el largo plazo, que basarnos en pensar que los equipos se mantendrán en gran medida por el apoyo de la afición o los patrocinadores. Estos forman parte del eslabón del fútbol, pero solo son parte complementaria de la gran industria del balón.

Fernando Cartagena.-

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