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Fútbol Arte

Racing de Avellaneda: La pasión de un asesino

 

Cortesía/IMDB.com

La Academia, el que se denomina como el primer grande de Argentina, el equipo de las glorias bonaerenses del fútbol romántico en blanco y negro, las siete franjas azul-celeste y blanco, un firmamento lleno de ídolos coloreados en sepia, personajes del balompié clásico con su cabello peinado de lado, con un bigote espeso en el rostro, botines negros y la pelota al pie. Racing de Avellaneda, el club que formó su legado antes del fútbol de los millones.

Racing puede jactarse de ser, a nivel mundial, uno de los equipos con mayor riqueza histórica en el fútbol, y no es para menos. Tiene 114 años de existencia y desde sus inicios se perfiló para ser uno de esos clubes memorables, de los protagonistas de las gestas épicas. La mayoría de su palmarés data de la primera mitad del Siglo XX, tanto así que logró encandilar un heptacampeonato entre 1913 y 1925, esta hazaña le dejó el sobrenombre de La Academia del Fútbol, con el que se quedaría para siempre. Entre otros hitos de Racing, está el haberse coronado como el primer equipo argentino en ser Campeón del Mundo tras ganar la extinta Copa Intercontinental al Celtic de Glasgow en 1967.

Sin embargo, la historia de Racing es de película, pasados los días de gloria llega la decadencia de un gigante. En los años posteriores se enfrenta a un duro descenso que lo deja como un león herido, pero luego regresa al Olimpo del fútbol argentino con el brillo de nuevos ídolos. Como todo protagonista de una buena novela, los tiempos de bonanza no son eternos, y Racing entra en serios problemas financieros que lo dejan en quiebra en los primeros años del nuevo siglo, entre conflictos y polémicas volvió nuevamente a tocar la gloria en 2014. Porque así es Racing, como la vida misma, un equipo que a veces gana, a veces pierde, enfrenta crisis, abraza el éxito. Racing es un equipo que se hace sentir, con el que su gente se identifica no solo por los colores, sino por el alma de la institución, un club tan importante que ha logrado sobrepasar la cancha para estar presente también en la cultura.

Y es precisamente este punto el que le hace aparecer en Fútbol Arte. Racing, aunque no es el centro de la trama, juega como un elemento importante dentro de la historia desarrollada en la película El secreto de sus ojos. Este es un filme argentino del año 2009 protagonizado por Ricardo Darín y dirigido por Juan José Campanella, este último también co-escribió el guion junto a Eduardo Sacheri, autor de la novela en la que se basa la película. En su momento fue reconocida en varias premiaciones, incluyendo los Premios Goya, y por supuesto los Premios Oscar, donde fue laureada como Mejor Película Extranjera.

El secreto de sus ojos trata sobre Benjamín Espósito, un consejero legal retirado que para esquivar la soledad que impera en su vida decide comenzar a escribir una novela, esta sería la historia de un caso que investigó en 1974, concretamente el asesinato y violación de una mujer llamada Liliana Colotto, cuyo culpable del crimen nunca pudo pagar condena, dejando un vacío en Benjamín, dado su involucramiento en el caso, y en el esposo de la víctima: Ricardo Morales.

La película se ambienta en 1999, pero la narrativa de la historia se desarrolla con los hechos ocurridos en la investigación realizada 25 años atrás. Entre toda la odisea por capturar al culpable del asesinato, Benjamín y su asistente y amigo, Pablo Sandoval (interpretado por Guillermo Francella), encuentran una serie de cartas dirigidas a la víctima y escritas por el asesino. En estas cartas realiza una serie de analogías referentes a la historia de Racing de Avellaneda, haciendo alusión a jugadores como Juan Carlos Oleniak y Pedro Waldemar Manfredini, entre otros. Descifrar el significado de estas analogías es posible gracias al apoyo y vasto conocimiento de un hincha de hueso colorado (rojo no) de Racing, llamado Escribano Andretta. Escribano refleja el sentir que tiene un fiel de la Academia, cuando le preguntan qué es Racing menciona que es una pasión, a secas, porque, pese a no salir campeón en nueve años (como se menciona en la película), persiste. Maldonado remata la importancia del hallazgo, diciendo:

“El tipo (el asesino) puede cambiar de todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín, no puede cambiar de pasión”.

Inmediatamente Benjamín y Pablo se dirigen a atrapar al asesino al lugar donde iba a estar: En el ficticio partido entre Huracán y Racing disputado en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, casa del Globo. Esta escena podría considerarse como la más emocionante de la trama, pues el esfuerzo por atrapar al asesino deriva en una persecución por todo el recinto, para que finalmente este sea capturado dentro de la cancha. Cinematográficamente, la escena está filmada en una técnica llamada plano secuencia, añadiendo dramatismo y tensión a la persecución.

La frase: “No puede cambiar de pasión” no solo sirve para entender que el fanatismo del asesino por Racing servirá para ubicarle y atraparlo, sino que en el futuro será la clave para atar cabos y dar pie a un final emocionante, inesperado y crudo.

El secreto de sus ojos se desarrolla como un thriller clásico, y toma elementos del cine negro. Crímenes, pasiones, discordias, conspiraciones políticas, suspenso, esta película lo tiene todo. La trama plantea conflictos interesantes y sentimientos propios del ser humano, motivos de amor y desamor, romances no correspondidos o pendientes, venganza, resentimiento, y sobre todo el sentido de la justicia y la forma que cambia entre una persona y otra. Todos los conflictos desarrollados llegan a una conclusión donde la clave es la pasión: Sea por Racing o sea por una mujer.

Eduardo Vásquez Mata

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